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Luego del duro golpe que propinó la pandemia a los turistas, ya es tiempo de viajar a Oaxaca en estas vacaciones. Fue una época de duro confinamiento que hay que revertir conociendo una de las ciudades más lindas de México y del mundo.

Y es que al reactivarse la actividad turística, manteniendo estrictamente las medidas de bioseguridad, es hora de hacer maletas y conocer esta maravilla mexicana. Lo primero que hay que saber es que fue galardonada en 2020 como la Overall Top City de México, entonces ¡vámonos de viaje a Oaxaca!

Viajar a Oaxaca es fascinante

La razón principal para viajar a Oaxaca es su exquisita cultura, amén de que está considerado uno de los destinos más seguros. Cuenta con más de tres millones de habitantes y hay museos por todas partes. Te fascinarán las iglesias, cuyas estructuras tienen oro incrustado.

Luego está su maravillosa historia y una gastronomía que es la delicia de todos los visitantes. No en vano es conocida como la ciudad culinaria de México, así que comerás delicioso.

Histórica y cultural

Desde el principio la región se negó a asimilar las culturas maya y azteca bajo el reino del gran Monte Albán. En su mandato se levantaron pirámides que servían de centros astrológicos, muy bien alineadas. Estos habitantes se divertían jugando a la pelota en canchas que se conservan perfectamente.

La riqueza cultural de Oaxaca es infinita por la gran herencia que dejaron sus antepasados indígenas. Dicho legado abunda en su arquitectura que está muy bien conservada y gracias al cuidado de sus mismos pobladores e instituciones. Por ejemplo, en la ruinas de Yagül, hay pictogramas que tienen 10.000 años de antigüedad.

Como imponente atractivo destaca el inmenso órgano de la catedral, construido hacia 1712 por Matías Chávez, donde sobresale su exquisita ornamentación. La majestuosidad de sus notas inunda todo el recinto, y es algo que tienes que experimentar. Es el más importante de los órganos históricos registrados en México.

Grandes festivales de Oaxaca

Las fiestas que se celebran en Oaxaca son para no perdérselas porque constituyen una gran experiencia que hay que vivir al menos una vez. La más grande es la Guelaguetza, que en zapoteco significa ‘ofrenda’, tiene lugar en julio y proviene de un ritual ofrecido a la divinidad de maíz.

Muchos turistas extranjeros participan en ella por su variedad de actividades que incluyen carreras a pie. Se lleva a cabo en el Cerro el Fortín desde 1932 y la misma comienza con una degustación de platillos y bebidas al compás de la música.

Gastronomía

Para los turistas culinarios Oaxaca es la meca de la buena y exquisita cocina mexicana, lo que le ha valido el título de capital culinaria. Existen muchos restaurantes, todos de alta calidad y factura. Los quesos y el mole que se comen allá son de lo mejor, junto con el mezcal y un chocolate sensacional.

Hay infinidad de mercados donde puedes adquirir de todo para comer y preparar exquisitos platos. No es necesario recordar que conseguirás todo tipo de chiles para aderezar tus comidas si decides prepararlas. Al viajar a Oaxaca solo tienes que ir con mucho apetito a darte un banquete.

Arqueología en Oaxaca

Una de las zonas que más atractivo tiene para los turistas es Monte Albán, declarado Patrimonio de la Humanidad, sitio arqueológico por excelencia de Oaxaca. Fue un importante emplazamiento militar así como religioso y la conservación que se mantiene de sus estructuras es excelente.

Igual de fascinante es Mitla, que en náhuatl quiere decir ‘sitio de descanso’, cuna de la cultura zapoteca. El estilo arqueológico de Mitla está lleno de relieves y ornamentos, algo que se puede apreciar en sus templos e iglesias. Las construcciones en Mitla están llenas de pasadizos subterráneos.

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Ecoturismo

Una de las cosas que mueve al turista a viajar a Oaxaca son sus planes ecoturísticos, actualmente muy demandados. Entre los más buscados está el de la visita a las cascadas de Hierve Agua, que son petrificadas. Si buscas desconectarte y drenar el estrés citadino, decídete a visitar San José.

En este lugar podrás apreciar una fantástica vista desde una altura de tres mil metros, sencillamente fenomenal. Si eres de los que gusta observar aves, hay manglares donde puedes realizar esta actividad, muy en boga. Ahora, si buscas éxtasis, ve a las lagunas bioluminiscentes, te quedarás sin palabras.

Compras

Por supuesto, no puedes dejar Oaxaca sin llevarte un souvenir con el que recuerdes siempre tu maravillosa estadía. Y es que la artesanía de Oaxaca es una de las más apreciadas a nivel mundial. En lugares como los mercados de Oaxaca encontrarás rica orfebrería que no verás en otra parte.

Pero si prefieres lo más autóctono, acércate a Teotitlán donde los lugareños de los valles elaboran una artesanía muy hermosa. En las casas montan pequeños talleres donde la familia te da una cálida bienvenida, mostrándote hermosísimos tapetes confeccionados en lana de borrego.

Fiestas

Los festivales que se celebran en Oaxaca no se comparan con nada parecido en otros lugares, razón más que suficiente para pasar unas vacaciones en Oaxaca. Si vas a viajar a Oaxaca revisa el calendario de eventos, así planificarás el mejor momento para disfrutar de los tantos que allí se celebran.

En el mes de julio tiene lugar la Guelaguetza donde se exhiben danzas típicas con las que es imposible no bailar y disfrutar. Mientras que en diciembre se hacen competencias de tallado de rábanos, algo digno de ver.

La más famosa es la celebración de los Muertos, cuya fecha central es el 2 de noviembre, pero que arranca en octubre. En cada pueblo de la región se levantan hermosos e imponentes altares para honrar a los seres queridos con comidas y ofrendas.

No lo pienses más, ¡anímate a viajar a Oaxaca!

Viajando a Oaxaca tendrás contacto con una de las culturas más ricas del mundo, una experiencia que te marcará de por vida. Su gente, su colorido, su comida y todo lo que tiene para ofrecer valdrá cada centavo que inviertas en este emocionante viaje.